Bajo las luces de la noche
lambareña y con un clima ideal para el fútbol reducido, Pitucos FC se subió al
podio con autoridad, firmando un 2-0 que reflejó su oficio en momentos claves.
Los tantos de Aldo Maciel y John Smit coronaron una actuación sólida en todas
sus líneas: defensa firme, mediocampo combativo y un ataque que golpeó en los
instantes justos. Pitucos mostró su característica principal: intensidad con
criterio, sabiendo cuándo acelerar y cuándo pausar. FC07, revelación del
torneo, volvió a dejar una imagen digna, con un equipo ordenado y valiente,
pero que esta vez no encontró profundidad en los metros finales. Su mayor
virtud fue la entrega colectiva y el despliegue en la mitad de cancha. Ambos
llegan fortalecidos de cara al próximo torneo, donde buscarán escalar aún más
en la tabla y pelear por la cima. El bronce queda en manos de Pitucos, que supo
reinventarse tras la semifinal y cerrar su campaña con carácter.